viernes, 16 de marzo de 2018

No existen las treguas.

Que triste empoderarse en este marzo. Si Dios existe, Dios nos odia.

Nos quiere buenas, sumisas, manipulables, cínicas, ilusas, egoistas.
Dios no nos quiere.
Y si acaso lo hiciera, y me acariciara la mejilla con su mano, que querría de mi? 
Porque seguro me quiere musa, objeto, adorno, hermosa, sirena, hada, y también princesa.
Y yo le quiero dar lucha, fuerza, grito, determinación, entendimiento, inteligencia, sinceridad y empatía.

Y le voy a dar lucha.

Que no me callen los versos
Que para ser mi enemigo estoy yo
Y tengo aliento y estoy entera
Y tengo sangre y calor
Que los tibios se corran, se larguen
Que se vayan de la escena


Si querés decirlo, lo vas decís. Gritalo. Hacelo entender. Reclamalo y dejalo bien claro. Pero no vengas a reírte de mi, no me acerques tu falta de honestidad.
Vení con ganas, y empuñame tu mandato, que yo estoy acá, parada y bien cuerda.
Contame tus mentiras, y todas las ganas de gritar eso que sabés que yo sé que pensás.
Leete un poco a vos mismo, y lee un libro. No me tires palabras en la cara. No me cuentes chistes sin mi risa.
No me busques para tu consuelo.
El mundo está lleno de demonios, y me basta con los míos.



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