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Sábado Fulero

Aprendí a usar Pedidos Ya cuando mi sábado no era lo que me esperaba en absolutamente ningún vértice de la realidad. Aprendo a usar Pedidos Ya cuando mi sábado (hoy, ahora, este sábado) no es lo que espero. O capáz que sí, ligada en cualquier situacion de mi vida al bullicio fatídico de la ironía, de mi existencia, de lo que elegí para ella, y hasta de la empanada última que comí de mi gran pedido que por supuesto, era la mas fea, porque la fea nunca puede ser la última; uno necesita quedarse con el momento glorificador de tal cosa (coso pum ñero) y que la fea no sea la última. Me fui de tema. Como siempre. Aprendí a usar Pedidos Ya cuando mi sábado no es lo que esperaba. Arriba gritan y patalean las gringas brutas y bulliciosas invitadas por mi gran vecino (el de la otra pieza chica como la mía), abajo yo enguarnecida en la cama mirandome las piernas, la juventud en mis piernas, mis piernas, juventud, ya no intento esta noche más, ni entenderte, ni entenderme, ni entender fascismo ...

Salvo.

Yo no pensaba que salvarse era esto. Voy a llorar y voy a reir, y te voy a amar y no voy a salvarme. Voy a golpearte, voy a matar, voy a besar y no voy a salvarme. Voy a vivir y no voy a salvarme. No me voy a salvar si no se de lo que me salvo. No voy a recobrar si no se que perdí. No quiero ser una más en el circo de la tristeza. Salvarse es algo íntimo, es algo personal. ¿Vos sabés de que salvarte? Nadie sabe hasta que te sentís. ¿Te podés sentir? Yo no quiero agotarme, no quiero mentirme, no quiero golpearme, no quiero amarme ni obligarte. Quiero abrazarme. Ir con mi cruz al lado. No encima de mí. Salvarse es eso. Saber que sos. Y que somos. Y que fuiste. Y nunca saber que vas a ser, pero saber que siempre 'felíz!' como emblema. Me doy clemencia y hasta que se me acabe el grito y vuelvo a empezar, y recobro lo que se perdí y sigo, siempre, salvandome. De lo insalvable.

Fisionomía de vos y yo.

Mitad vivo, mitad muerto. Y esa mitad viva tiene que abarcar la otra parte, se tiene que encargar de contagiar a la otra mitad difunta, o quizás no difunta, porque no falleció. Fallecer no es lo mismo que morir. Muerto se nace, fallecer se fallece cuando se cumple un ciclo. Vivimos falleciendo y volviendo a nacer pero no es el punto de la nota. No. Nunca se el punto de lo que escribo. Creo que por eso me considero mala en esto. Y en esa parte muerta está todo lo pesado, la tristeza, la soledad (la soledad es especial porque también está en la zona recargada y viva, es letal ella, siempre está, porque siempre estamos solos), y quizás, un pesado de ese pasado, la mayoría. Porque el hemisferio muerto es íntimo, es todo tuyo, nadie lo puede ver, por eso está el pasado, es tuyo, y nadie más puede entrar y mirar la casa, pero vos en cambio te conocés todas las piezas, y los muebles, y el polvo que cubren esos muebles. En cambio, la zona viva, es otra cosa, ahí está el futuro, es puro color...

Sorpresa: un domingo sin suicidio.

No sé si hay que salvarse, pero sé que no lo estamos haciendo. No al menos cuando cerramos los ojos y dejamos pasar el cadáver frente a nosotros. Me pasa que salvarse me suena a "conciencia", y "conciencia" me suena a deber, a prólogo, al prólogo de la vida. Somos conscientes de esssto? De esssto; con la repetición necesaria de la letra s.  No sé de que se trata esta nota, solo quería plasmar mi vida en las últimas veinticuatro horas, o volver a contar lo que pienso de la vida a través de pensamientos, pero no, no sé.  Nos estamos salvando o matándonos en cada palabra? en cada interpretación de las cosas? de los que nos sucede a nosotros? Nuestra salvación no estará ligada a nuestra leyenda personal? Y digo leyenda, "leyenda": porque nadie más la vive que uno, la vivís vos, el otro ni siquiera la mira desde afuera, él otro es un mero lector de tu vida, y si sos buen escritor capáz que tenés éxito.  Capáz que la moral se funde mucho en esto, en que hacés, ...

Ahí está.

El futuro llegó hace rato y no pensé en sentirme así. O capáz que sí. ¿Sabía que sentirme así era la gracia de no saber lo que iba a vivir? El futuro llegó hace rato. A veces pasa eso, pensás que todo es bajo control, todo es fácil de conllevar, y la vida con un chasquido te da vuelta, te pega, te choca, y quedás ahí, estaqueado, muerto en vida, viendo la sangre, y vos que pensabas que estaba todo bajo control. No hablo de la vida, de sus jodas y sus desmanes, hablo de como nos llega la vida como seres que pueden sentir y que no pueden dejar el corazón quieto sin que estalle cuando el futuro llega y vos no pensaste en sentirte así. "Lo importante nutre", y qué peligro ese importante. Me da miedo cuando me arrebata la serenidad y mi alma se convierte en una bomba atómica que ya estalló y nos cambió, y el futuro ya se fue, y nos dejó ahí, bombeando sangre, sentimientos, emociones, traiciones en la sangre de vidas vividas.

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Ebrios somos más miserables de lo normal. La miserabilidad que padecemos se muere de pena cuando nos observa tirados y muertos de dolor.  Se nos consumen las entrañas por un poco de vino y nos creemos fuertes y felices en el mundo de la desolación.

Mimología

A veces me encierro en mi cuarto, en mi casa, en mi mundo y busco una cajita para guardar el alma, y protegerla de los monstruitos de afuera, y ella me agradece por ello y yo la abrazo y le digo que todo va a estar. Y me siento en la mesa y dibujo mandálas y me agradezco a mi misma por eso. Y me cuido de los montruitos y me cuido de mi misma.