viernes, 23 de septiembre de 2016

Ahora sí es una trampa. Lo descubrí.

 Porque cuando yo no olvidaba o dejaba ir, o me quedaba mirando cinco meses tu misma foto es porque yo soy una boluda que proyecta cosas mías en vos, pero sos un boludo, ¿Sabías?, ya te lo va a decir tu madre, yo lo digo en mi escrito. 

 Si yo dejo correrte dentro de mi es porque me enfermé. Me enfermé de tu ilusión, y tu ilusión no es real, me hace mal, es mentira, las mentiras hacen mal, ya te lo va a decir tu madre. 

 Fulana es entrañable. Quiero decir, tiene unos labios re gorditos y rosados, y tienen la inmensidad ahí adentro, si los mirás de cerca a sus labios, quiero decir. Y hace un tiempo no la magnificaba así, porque la tenía metida en el cuerpo nomá, ahí, en la sangre, corriendo, divirtiendose, como se divertían esos otros insulsos que me gustaron, que me rompieron el capricho. Pero creo que Fulana se está metiendo en el alma. 

 No son personas insulsas, ¡claro que no! Imaginate yo llamar a otro individuo "insulso". Pero son insulsos para mi memoria, para mi historia personal. Pero Fulana no es insulsa, es firmeza, no es decadencia, convierte mis sentimientos hacia otra persona en algo serio y de lo que hablar mucho tiempo despues, y yo dejo de ser papel, y paso a ser de otra materia, y esa materia me acerca a lo real.  
Quiero buscar los adjetivos para describir lo que tengo en la mente graficado cuando veo la cara de esta mujer en mi mente, y está parada con entereza desafiandome latentemente con esos labios gorditos y esa mirada a mis sentimientos, y ahora no soy yo peleando contra mi misma, como siempre. Ahora aparece ella desafiandome y yo no tengo mas que una espada de madera sin tallar. 

Quizás encuentre los adjetivos en algún libro, o cuando la vuelva a encontrar. 

 Tengo sueño y esto fue un catarsis con mucha falta de respeto al que le gusta leer buenos artículos sobre crónicas de muertos y de viajeros, buenas noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario