jueves, 16 de noviembre de 2017

Humillación pública

Hoy hice una declaración crucial frente al espejo. Tengo que dejar de buscarme y perseguirme tanto.

No soy tu acertijo, ni soy mi propio juego.
Soy las dudas que traigo, y los cuentos que regalo.

Soy la espina cortada, mutilada, humillada.
Soy el brazo que no dió a torcer.

Soy los besos tardíos de mi padre. Y los puñales lejanos de mis fantasmas.

Soy un pasado con forma de primavera. Soy suerte convertida en causalidad.

Soy el monstruo debajo de la cama. Soy las veces que gritaste mi nombre cuando estabas acabando con otra.
Soy lo triste de la noche. Lo erótico de esta. Lo efímero.


Soy las calles que no transito nunca mas.


Soy las decisiones que no tomé de mi porvenir.
Soy los besos de mi madre.

Soy la taza de café que no se termino cuando me fui de tu casa sin avisarte, sin despedirme.

Soy las ganas de que me sigas, de que me veas.
Sos mis ganas de existir.

Soy mi carne, soy mi padre y soy mi madre, soy los años, soy los entierros, soy los niños, y tambien el cielo.
Soy los abandonos. Yo sé que vos también sos tus abandonos.
Soy los aviones, y los vuelos que perdí.
Soy las peleas con las personas que me rodean.
Soy las circunstancias.
Soy el tiempo.

Soy prosa, y escribo tan mal.

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